El cumplimiento del mandato político de ‘”Salud para todos” se enfrenta al desafío fundamental de la disponibilidad de los recursos humanos necesarios para su consecución. Aun en un sistema de salud financiado, la disponibilidad de “las personas adecuadas en los lugares adecuados, con las competencias correctas” es un reto clave, puesto que, garantizar el personal de salud apropiado para los para las necesidades de la población, requiere de políticas sólidas de largo plazo, basadas en una buena información y en la voluntad política de gobiernos y actores interesados para llevarlas a cabo. El Observatorio de los Recursos Humanos para la Salud debe ser un instrumento que permita apoyar la utilización de la información, la evidencia y el conocimiento para la toma de decisiones políticas estratégicas, en materia de recursos humanos en salud, a través del trabajo coordinado y concertado de los diversos actores.

En este contexto, los Observatorios de Recursos Humanos de Salud en nuestra región, han tenido un desarrollo diverso durante la última década. Esta diferencia se relaciona con las condiciones generales de los países, de sus sistemas de salud y con el nivel de desarrollo institucional que presentan. Al respecto un elemento fundamental lo constituye el nivel de evolución de la función de conducción de RHS en los respectivos Ministerios.

Sin perjuicio de lo anterior, respecto de los países que no muestran progresos en la iniciativa del Observatorio, es necesario considerar que, algunos con altos niveles de desarrollo en una institucionalidad de RHS, tienen incorporadas las funciones del observatorio a sus estructuras organizacionales. Otros en cambio, con una situación más precaria, no logran impulsar la iniciativa por carencia de recursos de todo tipo. La comprensión de este contexto resulta fundamental para planificar una estrategia renovada, considerando que hoy, a diez años de la implementación del Observatorio, existen nuevos desafíos acordes a la nueva realidad de los Sistemas Públicos de Salud de la Región.

Si a fines de la década del 90 el impulso de la estrategia de los Observatorios de Recursos Humanos en Salud tuvo como entre sus principales fundamentos la abogacía para instalar la temática de los Recursos Humanos en las agendas sanitarias nacionales y regionales y el fortalecimiento de la función de rectoría de los Ministerios de Salud, en esta década su rol fundamental debe ser el apoyo a los países para la implantación de procesos de la Planificación Estratégica de Recursos Humanos en Salud, a través de la gestión del conocimiento y la información, en la perspectiva de la gestión de políticas de recursos humanos en salud, orientadas a la cobertura universal y al desarrollo de sistemas de salud basados en APS.

Para la mayoría de los países de la región, el Observatorio será un apoyo al Ministerio de Salud para su planificación estratégica en coordinación con los actores interesados y el sustento de políticas públicas en materia de recursos humanos de salud, proporcionando información y datos válidos, de modo que las decisiones puedan estar basadas en evidencias.

En el caso de los países con alto desarrollo institucional, el observatorio podrá convertirse en un espacio privilegiado de fomento de la investigación e intercambio de experiencias innovadoras, que pueden también pueden ser de beneficio para toda la red. Así, los Observatorios podrán proporcionar:

  • Una imagen de la situación del personal sanitario
  • Un mapa histórico de las tendencias y los cambios en el tiempo
  • Aspectos relevantes sobre el personal de salud, que puedan ser una base importante para la discusión y el debate
  • Recomendaciones para la acción e intervención
  • Pronósticos y modelos para explorar escenarios de políticas
  • Luces en las áreas de preocupación o necesidad inmediata
  • Sugerencias para una agenda de investigación pertinente
  • Una instancia de coordinación y colaboración entre los distintos actores interesados 
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