Una mirada a la Gestión de los Recursos Humanos y las Condiciones de Trabajo

Durante los últimos 35 años, la comunidad internacional ha propuesto diferentes medidas para asegurar un acceso universal a la salud. Las más prominentes fueron la Declaración de Alma Ata y la Meta de Salud para Todos al año 2000. Ambas supusieron la necesidad de extender la infraestructura de los sistemas de salud y ampliar y mejorar los recursos humanos en salud, que garantizaran desde la prevención hasta las intervenciones curativas.

Después se sucedieron una serie de enfoques, el primero con énfasis en los grupos menos privilegiados, unos segundos sobre las necesidades de más alta prioridad como la salud materno-infantil, y muchos otros sobre intervenciones especializadas, todos requiriendo mucha capacitación sobre diferentes temas y intervenciones  de los recursos humanos ya existentes.

Otro desarrollo durante los años 90 fue a partir del concepto de años de vida ajustados por discapacidad (‘disability adjusted life years’), que abrió la discusión sobre la inversión en salud y su eficacia para aumentar la calidad y esperanza de la vida.

Ya recientemente se produjo otra ola de renovación con la declaración de los Objetivos del Milenio y la creación del Fondo Global para VIH-SIDA, TBC y Malaria.

Todos fueron puntos culminantes en el desarrollo de la salud pública, desde los conceptos universales del abordaje de la APS de los años 70 y 80 hasta el enfoque sobre intervenciones muy especificas a finales de los años 90, con enormes recursos puestos a disposición de la comunidad internacional para combatir diferentes enfermedades desde los 2000.

Al mismo tiempo, la globalización, el fin de la guerra fría, la desaparición de un mundo de dos grandes bloqueos, el desarrollo fulminante de la sociedad civil a nivel nacional e internacional, ha favorecido la contribución de muchos socios para diferentes intervenciones.

No obstante todas las buenas intenciones, la necesidades de recursos humanos en salud disponibles, bien distribuidos y capaces, y el alto nivel de inversión en la creación de una capacidad de respuesta a todos estos desafíos, hicieron que en el año 2006 el Informe Anual de la OMS llamara la atención sobre la crisis en el campo de los recursos humanos en salud al nivel global. Los países no tienen aún una fuerza de trabajo suficiente en número y calificaciones en todos niveles de los sistemas de salud.

Desde el año 2005, la Declaración de Paris ya llamaba la atención sobre el problema de la no coordinación de los actores trabajando en el apoyo al desarrollo de los países y la falta de mecanismos para implementar la cooperación técnica dentro de un marco nacional según prioridades nacionales bien definidas.

Tanto la OPS como la OMS han llamado la atención en los últimos años sobre la necesidad de fortalecer la disponibilidad y capacidades de los recursos humanos de los sistemas de salud.

En el año 2008 el Informe Anual de la OMS fue dedicado a la revitalizacion de la Atención Primaria en Salud y a nivel institucional, a la necesidad de restablecer la rectoría y el liderazgo nacional en los esfuerzos de desarrollo, en un contexto de múltiples contribuyentes. En el área de recursos humanos fueron identificados la ausencia de unidades de rectoría como área prioritaria para restablecer mecanismos de la rectoría y liderazgo y atacar así el vacío que se había creado en esta área durante los ultimas décadas.

Sr. Norbert Dreesch (OPS/OMS - Perú)
Asesor para el Desarrollo de los Recursos Humanos en Salud
Subegión Andina
Correo: dreeschn@per.ops-oms.org